Eres increíble, llegas a hacerme creer que me quieres siempre que te lo propones. Tienes el don de engañarme a tu antojo, y yo el vicio de creerte una y otra vez. Cuando te marchas suelo jurarme que no volveré a confiar en ti jamás, pero ese juramento durará solamente hasta la próxima vez. Lo sé yo, lo sabes tu, y todos lo saben; siempre que te sientas solo, aburrido o despreciado, me llamaras, dirás que me hechas de menos, soltarás esas dos palabras que suenan tan bien ,dichas por tus labios. Y yo, ciega, caeré. Todo será bonito hasta que te canses y te vayas, alegando quien sabe que estúpida escusa. Y es que eres la puta piedra a mitad de mi camino con la que no dejo de tropezar. Pero la verdad es que de momento eres algo que no puedo evitar.

Niñaa asquerosa, tus bloggers quieren una entrada nueva pero que ñaaaaaa, te vull mil Vilarechuuu(LL)
ResponderEliminar