Seguidores
domingo, 17 de junio de 2012
Mas bien improbable.
La real academia define la palabra imposible como algo que no tiene facultad ni medios para llegar a ser o suceder, y define improbable como algo inverosímil, que no se funda una razón prudente. Puestos a escoger, a mi me gusta mas la improbabilidad, que la imposibilidad, como a todo el mundo, supongo. La improbabilidad duele menos, y deja un resquicio a la esperanza, a la etica. Que David ganara a Goliat era improbable, pero sucedio. Un afro-americano habitando la casa blanca era improbable, pero sucedio. Que los "Barón Rojo" volvieran a tocar juntos era improbable, pero tambien sucedio. Nadal desvancando del numero uno a Federer. Una periodista convertida en princesa. El 12-1 contra Malta. El amor, las relciones, los sentimientos, no se fundan en una razon prudente, por eso no me gusta hablar de amores imposibles, sino de amores improbables. Porque lo improbable es, por definicion, probable, lo que es casi seguro que no pase, es que puede pasar. Y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase, vale la pena intentarlo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario